Nunca una contestación en la que se mencionaba a un familiar del lider de la oposición dio para tanto. La mala verborrea de Rajoy (o simplemente su forma de ser) le llevó a decir en público que el cambio climático que afecta al planeta no era para tanto. Entonces que pasa en el mundo señor Rajoy? Aquí no vale decir que la culpa la tiene Zapatero, es un problema que afecta a todos los ciudadanos del mundo y los políticos tienen que dar una respuesta. Esta semana hemos visto como Al Goore visitaba nuestro país precisamente para llamar la atención sobre esta situación, y dos días antes nos encontramos con esta respuesta del líder PP. Eso sí, todos sus seguidores a defenderlo y a intentar arreglar lo que dijo “supuestamente”. Esperanza Aguirre ya lo ha dicho ella apoya todo lo que dice Rajoy. Aquí en Valencia también hemos leído algo al respecto, Rita Barberá calla, ella con decir que los socialistas tienen la culpa de todo tiene bastante, la flamante concejala del PP ¿de cambio climático ?, Mª Angeles Ramon Llin, intenta arreglarlo en una interesante entrevista en el País. Pero lo dicho dicho está, nunca un familiar había dejado en evidencia al líder de la oposición, los primos son los primos señor Rajoy. Os dejo un vídeo sobre el asunto que han preparado los socialistas gallegos.
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Vicente Inglada Alcaide // Octubre 29, 2007 a 11:41 pm |
Opinión de Vicent Lafora
23.10.2007
Rajoy, su primo, el cambio climático y la plastilina
El cambio climático a Mariano Rajoy le suena, como mínimo, a chino. El presidente del PP se ha despachado a gusto en su intervención en Palma de Mallorca durante el X Congreso de la Empresa Familiar, al que, por cierto, está invitado el ex-vicepresidente de los EE.UU, Al Gore, quien supuestamente defenderá su documental “Una verdad incómoda”. A mi el documental, más que una verdad incómoda, me resulta simplemente un planteamiento realista. Incómoda les resulta al señor Bush y también al señor Rajoy, que hoy al margen de restar importancia al cambio climático, diciendo que no puede ser el gran problema mundial, se ha burlado de la teoría de muchos científicos recurriendo a un primo suyo. Sí, sí, lo que oyen.
El presidente del PP, que aspira a gobernar este país -Dios no lo quiera y lo eviten los ciudadanos con su voto- se ha largado una teoría de lo más científica y rigurosa. Rajoy, que alardea de formación y de rigurosidad en sus planteamientos -¿recuerdan aquella famosa sentencia suya en la que argumentaba que para ser presidente del Gobierno de España había que exigir algo más que BUP y COU?- pues Rajoy, se ha despachado con un silogismo que ni lo esgrime ni una de mis hijas que estudia Primaria.
Sí, sí. Rajoy ha “descubierto” el engaño de Al Gore y nos ha “deslumbrado” con su teoria basada en la tesis de su primo, catedrático de Física en la Universidad de Sevilla. Este primo de Rajoy le comentó que una vez reunió a los mejores científicos y ninguno supo decirle el tiempo que iba a hacer en Sevilla. De ahí Rajoy, con su gran método deductivo, llega a su gran conclusión. Si no se puede predecir el tiempo que va a hacer mañana, ¿cómo alguien es capaz de predecir lo que va a pasar en el mundo dentro de 300 años?”. Ahí está. Todo un alarde de Ciencia.
Está claro. Rajoy me ha convencido, es más, considero que el Nobel se lo deberían de dar al presidente del PP, y quitárselo a Al Gore, por farsante.
Ahora entiendo que con esos argumentos tan rigurosos del señor Rajoy, las comunidades autónomas donde gobierna el Partido Popular estén a la vanguardia en contaminación. La Comunidad Valenciana, la Comunidad de Madrid, son dos de las grandes autonomías cuyos índices de contaminación son de los más elevados de España.
Por ello, no es de extrañar, claro, que con esos argumentos “científicos” que esgrime Rajoy, el presidente del PP afirme que hay problemas más importantes que la protección de la Tierra. Ya se las arreglarán las generaciones que vengan después de nosotros. Claro, que tampoco es de extrañar la sensibilidad de Rajoy sobre el medio ambiente. Al fin y al cabo, para Mariano Rajoy el vertido del Prestige fue, nada, hilillos de plastilina.